jueves, 6 de octubre de 2011

El día de hoy se anunció al escritor Sueco Tomas Tranströmer como laureado con el premio más importante en el ámbito literario, el Premio Nobel  de Literatura, un reconocimiento a toda su carrera y a su poesía tan reconocida en el medio; en Colombia no es un nombre muy conocido pues finalmente los círculos literarios se dedican a hablar más de escritores que estén en boga o sean más comerciales, seguramente con el premio las librerías le pondrán en primera fila de sus vitrinas y estanterías. He aquí una reseña de su vida y obra:

 Poeta, psicólogo y traductor sueco nacido en Estocolmo. Debutó a los 23 años de edad con el poemario 17 poemas (1954). Durante la década de los 60, Tranströmer fue acusado por poetas más jóvenes de estar de espaldas a las cuestiones de su tiempo. Se lo consideró demasiado poético y poco político; se consideró que había en su poesía demasiada contemporaneidad con Horacio y demasiada poca con Marx. Otras obras importantes suyas son Mörkseende (1970) y Stigar (1973). En 1990 sufrió un derrame cerebral que afectó su capacidad de hablar, y al día de hoy ha perdido incluso su capacidad sintáctica. Un año antes había publicado su décimo poemario Para vivos y muertos (1991). Luego de unos años de silencio publicaría La góndola fúnebre (1996). Es autor también de un libro de memorias Minnena ser mig (1993). Hoy día puede leerse a Tranströmer en, al menos, 51 idiomas diferentes. Y junto a Swedenborg y Strindberg, es uno de los escritores suecos que más ha influido en la poesía universal. La experiencia personal y propia juega en la poética de Tranströmer un papel preponderante: en torno a una simple imagen se abren puertas hacia juegos psicológicos e interpretaciones metafísicas. Su literatura ha ido conformando un almacenamiento artístico y humano, una imaginación surrealista en la que una huella es vista como una alfombra mágica, y las sombras de los árboles son números negros. Una poética en la que aparecen las fuentes antiguas, especialmente biblicas, y donde tanto la mística cristiana como la poesía barroca han vivificado sus versos.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario